Por. Dra. Paulina Díaz
Una alimentación saludable se basa en el consumo variado y equilibrado de alimentos ricos en nutrientes (frutas, verduras, cereales integrales, proteínas magras) para mantener la energía y prevenir enfermedades crónicas como diabetes y obesidad. Se recomienda limitar grasas saturadas, azúcares y sodio, además de beber agua diariamente.
Claves para una Alimentación Saludable:
Diversidad: Incluir todos los grupos de alimentos (frutas, verduras, leguminosas, cereales, proteínas).
Moderación y Equilibrio: Ajustar porciones a las necesidades energéticas (actividad física) y evitar excesos.
Alimentos Naturales: Priorizar alimentos frescos y mínimamente procesados sobre los ultra procesados.
Hidratación: Consumir al menos 2 litros de agua simple potable diariamente.
Consumo de Fibra: Aumentar la ingesta a través de verduras, frutas y cereales integrales.
Recomendaciones Adicionales:
Reducción de Riesgos: Limitar la sal, grasas saturadas (manteca, grasas sólidas) y azúcares añadidos.
Planificación: Realizar al menos 3 comidas principales y colaciones saludables al día.
Estilo de Vida: Acompañar la nutrición con actividad física regular (caminar al menos 30 min diarios).
La nutrición correcta es el pilar fundamental para el bienestar físico y la prevención de enfermedades cardiovasculares y cáncer, siendo la dieta mediterránea uno de los patrones más recomendados.