Contundente critica su enfoque.
Señaló que las acciones de Trump no hacen a Estados Unidos más seguro, más fuerte ni más accesible económicamente. Afirmó que, aunque Maduro sea un dictador ilegítimo y brutal, eso no justifica una medida que calificó como ilegal e imprudente. Recordó que este tipo de intervenciones ya se han visto antes: guerras presentadas como actos de firmeza que terminan en caos y cuyo costo lo pagan las familias estadounidenses.
Harris sostuvo que el pueblo estadounidense está cansado de engaños y dejó claro que, a su juicio, esto no tiene que ver con drogas ni con democracia, sino con petróleo y con la intención de Trump de mostrarse como una figura dominante en la región. Agregó que, si realmente le importaran esos temas, no indultaría a un narcotraficante ni desplazaría a la oposición legítima de Venezuela mientras busca acuerdos con aliados de Maduro.
También advirtió que el presidente está poniendo en riesgo a las tropas, gastando miles de millones, generando inestabilidad regional y actuando sin base legal, sin una estrategia de salida ni beneficios claros para el país.
Finalmente, afirmó que Estados Unidos necesita un liderazgo que priorice a las familias trabajadoras, respete el estado de derecho, fortalezca las alianzas internacionales y, sobre todo, ponga al pueblo estadounidense en primer lugar.