«La mayor y mejor herencia que les pueden dejar los padres a los hijos, es la buena educación y conocimientos para enfrentar los desafíos en la vida «, en cambio, la falta de amor se convierte en maldita.
Al pasar los años, y principalmente cuando los progenitores mueren, los hijos a quienes se les denominan herederos en una familia determinada,cuando han acumulado deudas o propiedades entre sus integrantes se las reparten y éso constituyente la repartición de Herencia; mayormente a los teneres y riquezas, fijan la vista.
En ocasiones, con los padres en vida, también ejecutan ésa reparticiones, que les permite a sus hijos continuar trabajando sea en la empresa familiar o de forma individual; en el país se conocen grandes ejemplos cómo las empresas Corripio, Brugal, la E . León Jiménez, entre otras, que mantienen la unidad.
Sin embargo, tenemos también otras que no cuentan con la mismas suerte como la del empresario Corporan de los Santos, otrora campeón de la comunicación, y la empresa agrícola local de la familia Texanos en San Rafael, por mencionar algunas,
Más, sin lugar a dudas las «HERENCIAS»son bendiciones de Dios en sentido general; ésta nota no busca tratar solamente ese tipo de»Herencia», sinó también aquello que se hereda entres familias, como son: sus costumbres, educación, trato, amor por el trabajo, por la familia, por el medio ambiente, en fin cada detalle que forjan una persona y es transmitida a su familia.
Con éste trabajo, pretendo que el lector si fuera su caso, haga una parada a su comportamiento que exibe con sus iguales a través de la conciencia familiar, social, religiosa y al final, acuda al amor propio, dejando atrás idiotes, exhibición de ignorancias estúpidas y acciones ajenas a la voluntad de sus padres.
Por igual, si nuestra vida es una evidencia del eslabón de unidad, respeto, y alegría en la familia, hay que celebrar!.
La reflexión, la gratitud, el amor a Dios, a sus familiares, y a la vida misma, nos abren puertas a la paz, la tranquilidad, y a la felicidad; el arrepentimiento no es solo un sentimiento, es una muestra de grandeza cuando fallamos conciente o inconscientemente.
Porque Dios es Amor!.